domingo 6 de noviembre de 2011

AL INFIERNO CON LA CULTURA

Es interesante leer a alguien que se cuestiona las cosas y trabaja por desentrañar verdades perdidas en la maraña de la manipulación social y cultural donde vivimos. Os reseño unas palabras sobre HERBERT READ que constan en la reedición de su obra titulada "Al infierno con la cultura" (libro editado por "Cuadernos Arte Cátedra"):

"Herbert Read (1893-1968), destacado poeta editor, teórico de la educación y reformista social, fué un personaje disidente en la vida cultural del siglo XX. Lider radical de la vanguardia en la década de 1930 y anarquista revolucionario durante los años de la guerra, (...) Aficionado a poner en tela de juicio las presunciones y llegar hasta el meollo de cualquier cuestión..."

HERBERT READ en la Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Herbert_Read

En cuanto al contenido de su obra, os remito aquí unos parrafos:

"Una cultura empieza con cosas sencillas, con la manera en que moldea el alfarero la arcilla en el torno, en que el tejedor pasa las hebras, (...) La cultura griega no empezó con el Partenón: empezó con una choza encalada en una colina. La cultura siempre se ha desarrollado a partir del refinamiento y la elaboración infinitamente lentos pero seguros de las cosas sencillas..."

El siguiente párrafo hace referencia a lo que pensaba sobre lo que sucedía en su época, primera mitad del siglo XX y que curiosamente es algo que todavía tiene sentido decir y sus reivindicaciones están realmente todavía vivas:

"... nuestras vasijas y nuestros pucheros, nuestros muebles y nuestra ropa tienen la misma consistencia de mala calidad, la misma baratura competitiva. Toda nuestra cultura capitalista es un inmenso barniz: un refinamiento superficial que oculta el bajo precio y la mala calidad que hay en el núcleo de las cosas.
¡Al infierno con ese tipo de cultura! ¡Al montón de basura y a la caldera con todo ello! Celebremos creativamente la revolución democrática. Construyamos ciudades que no sean demasiado grandes, pero espaciosas, donde el tráfico fluya libremente por avenidad flanqueadas por árboles, las criaturas jueguen con total seguridad en los parques llenos de verde y de flores, la gente viva feliz en casas luminosas y eficientes... (...) Equilibremos la agricultura y la industria, el campo y la ciudad. Hagamos todas estas cosas sensatas y elementales y luego hablemos de nuestra cultura".