Se ha acabado para mi la perfección esférica y con ello, he dado un salto hacia lo fortuito, lo casual, lo accidentado, lo irregular e informe, ¿Está así un poco más lejos Dios?. Bueno, por lo menos no cabe idealización alguna sobre la preciosa perlita azul del sistema solar que ahora se parece más a una tosca patatota... y total, si soy agnóstica, que más dará, mientras siga dando vueltas la tierra seguiré creyendo en la energía de la madre naturaleza, que es a la única voz que siento en mi interior.

¿Y que pasa con la perfecta graduación horaria?, esa tan bonita que nos imaginabamos cuando el sol iba apareciendo y desapareciendo por la superficie mientras la Tierra daba vueltas sobre su propio eje y alrededor del sol. Esta patata que es la Tierra, sugiere que en algunas zonas del globo (ay,no espera, que globo ya no es) el sol aparece y se desliza más rapidamente y tarda más en aparecer por otras, por eso de que las protuberancias pueden ser la causa de sombra y/o de bloqueo de la presencia del sol. A ver si va a ser que eso de que percibimos el tiempo de modo misteriosamente dilatado o contraido sin saber por qué, tiene en ésto su explicación.... o estoy exagerando, y se me ha ido la pinza un poco. Igual si, que todo ésto me ha dejado un poco rara, sinceramente.
